Sobre mí: No me gusta definirme en pocas palabras porque siempre soy un poco diferente. Un día puedo estar serena y silenciosamente distante, y al siguiente puedo estar demasiado emocional y llena de vida. Disfruto observar a las personas, escuchar los tonos y notar lo que queda sin decir entre líneas. No persigo la atención, pero tampoco me escondo de ella. Prefiero las conexiones naturales a las impresiones forzadas. Valoro los momentos en que la conversación fluye sin esfuerzo, simplemente porque dos personas disfrutan genuinamente de la presencia del otro. Mi vida tiene tanto silencio como espontaneidad. Me siento cómoda sola, pero también puedo dejarme llevar fácilmente por algo inesperado cuando la energía es la adecuada.
En línea: Por lo general, aparezco cuando la ciudad casi está apagada, y hay algo honesto en eso. Si nuestros estados de ánimo coinciden, la conversación podría durar mucho más de lo planeado.
Lo que me excita: Disfruto de las tardes tranquilas, la música en mis auriculares, paseos sin rumbo, personas con profundidad en sus palabras, conversaciones honestas, estética visual y una sensación de equilibrio interior. Me gustan los momentos en que no hay nada que demostrar y simplemente puedes ser tú mismo.
Lo que no me gusta: No me gusta la falsedad, la dependencia, las conversaciones superficiales o las personas que hablan más de lo que escuchan. El ruido sin sentido me agota rápidamente, al igual que los dramas innecesarios.